La Chona y el Hétor, ¿cuándo vuelven a la tele?", esta es la pregunta que más le hacen a Haydeé Padilla, en el supermercado, en la panadería y en la farmacia. Ella, fiel a su estilo amable, firmando autógrafos, dando un beso o estrechando las manos, responde "no lo sé".
Es que esta multifacética actriz, que hizo reír y llorar a varias generaciones, no pisa un estudio de grabación desde hace dos años. "Lo último que hice en la pantalla chica fue ‘Por amor a vos", rememora con nostalgia sobre aquel paso por la ficción producida por Pol-ka, la productora de Adrián Suar.
Si bien en la tira emitida por El Trece, Haydeé supo deslumbrar con un divertido personaje que aún está fresco en la retina popular, Flora (abuela de León Carloni, encarnado por Nicolás Cabré), desde entonces, ninguna productora se dignó a convocarla. "No sé si se olvidaron, pero el año pasado y en lo que va de este, no me llamaron para nada", confiesa preocupada y con un dejo de tristeza al sentirse desplazada de la tevé.
A propósito de ello, la mujer de 73 años y más de cincuenta de experiencia actoral, destaca el valor que los productores extranjeros brindan a sus colegas. "Qué suerte que tienen las actrices consagradas de Hollywood que crecen y no son discriminadas en lo laboral. Van recibiendo papeles para cada etapa de sus vidas. En la Argentina, los productores tendrían que considerarnos, porque los mayores tenemos una vida muy rica", sostiene revelando que no tendría pudor en interpretar escenas de alto voltaje.
"A mi edad haría un desnudo -dispara Haydeé, aunque enseguida aclara-. ¡Ojo!, siempre que esté cuidado. ¿Si impondría condiciones, como que el actor debe ser joven? No. Lo que tiene que tener es talento. Cuando hay gente creativa y talentosa en una ficción, mejor te salen los papeles", asegura la actriz que supo hacer un desnudo en el cine. Esto fue en la década del ’80, cuando la escorpiana protagonizó "Tiempo de revancha", junto a su ex pareja, Federico Luppi. "Salí con el torso desnudo y fue muy gracioso porque tenía mucho pudor", admite con picardía.
Inquieta como pocas, y para ganarse el sustento, Haydeé decidió lanzarse como docente en la Manzana de las Luces. "Como soy muy amiga de Jorge Gusmán (director de la escuela integral de teatro y coordinador de programación de música y teatro del antiquísimo espacio porteño) se me ocurrió proponerle un curso para que la gente recupere la alegría, porque la vida es dramática", agrega.
"Se trata de una reunión semanal para que se saquen la careta. Puede ir cualquiera, hasta el que quiso ser actor y nuncao pudo. Fundamentalmente, las mujeres que tuvieron deseos de seguir mi profesión, pero sus padres se lo impidieron y hoy me dicen: ‘Me casé y tuve hijos. Pero ahora estoy jubilada’. Ellas postergaron sus sueños porque las asustaban con el ‘¡Ojo!, con ese ambiente, porque no es para vos’. Yo lo viví en carne propia. Porque de niña, cuando comencé a estudiar danzas, mi padre solía decirle a mi madre: ‘Esta chica va a perder la virginidad", finaliza Haydeé antes de adelantarnos que, en los cuatro sábados de septiembre, hará presentaciones con su entrañable ¨La Chona¨ en la sala teatral de la U.O.C.R.A. (Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina).
Juan Ignacio Penlowskyj - Fotos: Miguel Ángel De León
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