El conejo doméstico o conejo de granja es un roedor mamífero, de pelaje fino y espeso que posee una carne de tonalidad rosácea muy clara, tierna y suave al paladar, distinguiéndose claramente del llamado conejo de monte -encuadrado este último entre las variedades de animales de caza menor, de pelo-.
Su consumo se ha incrementado en los últimos años, aunque especialmente en la Argentina su difusión es aún muy escasa a pesar de su ductibilidad y fácil aplicación en la cocina. Quienes lo aprecian lo elijen por su carne magra, entre otras condiciones nutricionales.
Se lo puede asar entero, especialmente perfumado con hierbas y oliva, guisar en trozos o presas y prepararlo en escabeche. Se vende fresco o congelado, desollado y eviscerado, en algunos casos, trozado. Las marinadas a base de aceite de oliva, hierbas y vegetales, vino blanco y especias confieren a su carne un sabor exquisito. Requiere más cuidados y mayor cantidad de materia grasa en su preparación que la carne del pollo, pero en general las salsas de éstos se pueden aplicar perfectamente al conejo.
Ingredientes
(Para 4 personas)
Terrina: 1 conejo grande cortado en trozos; 2 cucharadas de aceite; 1 diente de ajo; sal y pimienta; 250 cc. de caldo de verduras o agua; 20 gr. de gelatina en polvo sin sabor.
Marinada: 2 cebollas en trozos; 3 zanahorias en rodajas; 1 diente de ajo; 1 clavo de olor; 1 ramito compuesto (perejil, laurel y mucho tomillo frescos); 1 litro de vino blanco; 80 cc. de vinagre de manzana; sal; 1 cucharadita de granos de pimienta.
Preparación
Colocar en un tazón de vidrio los trozos de conejo con todos los ingredientes de la marinada. Tapar con un film y refrigerar unas 4 horas.
Escurrir los trozos de conejo y saltearlos en el aceite hasta apenas dorar con el ajo, sal y pimienta. Agregar todo el líquido de la marinada, el agua, tapar la cacerola y cocinar lentamente 1 hora y 30 minutos aproximadamente.
Retirar los trozos de conejo, deshuesarlos, y volver al fuego la cacerola hasta reducir a la mitad el jugo de cocción.
Colarlo, agregarle la gelatina remojada en 100 cc. de agua y disuelta al calor y reservar.
Formar la terrina en un molde alargado o en individuales, alternando la carne deshuesada de conejo y bañando con la gelatina preparada. Refrigerar 3-4 horas, desmoldar y servir con una selección de brotes, zanahorias, habas, puntas de espárragos u otros vegetales a gusto aderezados con una vinagreta de aceite de oliva, aceto balsámico, sal y pimienta
Por Emmy de Molina
Colabora: Pelusa Molina
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